La moda del siglo XVII en España: como era y quien la marcaba (2)

La moda del siglo XVII. María Luisa de Orleans. Primera mujer de Carlos II.

      Por otra parte, el vestido cortesano marcaba las normas y los cambios indumentarios durante los siglos XVI y XVII, también en el ámbito femenino. En la corte, el personaje femenino más imitado en su forma de vestir fue la reina, por lo que la forma de vestir de las reinas de la Casa de Austria durante este siglo XVII (Margarita de Austria, mujer de Felipe III, e Isabel de Borbón y Mariana de Austria de Felipe IV, o María Luisa de Orleans y Mariana de Neoburgo, de Carlos II) fue el más imitado.

      Durante el siglo XVII, el estilo en el vestir de las reinas solo fue imitado en la corte española. El vestido se ajustaba en la cintura, cotilla plana (especie de corsé de medio cuerpo hacia el busto), que hacía desaparecer el pecho, escote en barca que dejaba mostrar el cuello. La falda era un óvalo, donde las partes delanteras y traseras eran casi planas y los laterales de gran volumen, sostenidos por el guardainfante [carcasa metálica hecha con alambres. Era conocido con este nombre porque escondía el embarazo de las reinas, que guardaban a los infantes, pero se extendió su uso en el vocabulario por esconder u ocultar este, determinadas conductas reprobables en la corte, sobre todo, los hijos bastardos e ilegítimos.

       

Mujer del capitán barrios. Museo del Greco (Toledo)

       Sobre este guardainfante se vestía la basquiña (un faldoncillo sobre el que se ponía la falda). La mujer del Capitán Barrios (a la izquierda) viste al estilo del XVII, con la blusa – cuerpo con ballenas ajustada y alargada, con las mangas cortas y ahuecadas dejando pasar las de la camisa, también ahuecadas y terminadas por un volante de encaje. A partir de mediados del siglo XVII la crisis del Estado español hizo que fuera de Europa no se viera con buenos ojos vestir a la española porque era sinónimo de vestir a lo antiguo.

        Otros detalles a tener en cuenta son las joyas que porta. Al comienzo del siglo XVII se desarrollan nuevas técnicas para la talla de las piedras preciosas pero, sobre todo, nace la bisutería, gemas de menor categoría que seguían los dictámenes de la moda del vestir y de la joyeria. Es interesante destacar el llamado aderezo, un conjunto de joyas formado por collar, pendientes, broche y, a veces, también de tiara o anillo, todo a juego, en las mujeres, elemento que en este caso podemos ver en Isabel, la figura de la izquierda.