Los comuneros de Castilla: verdades y mitos en torno a ellos (parte 2)
Ejecución de los comuneros

Antonio Gisbert. La ejecución de los Comuneros

   
     En la primera parte veíamos cómo se utilizó la figura de los “Comuneros”, no solo para escarmentar a la nobleza revolucionaria de su tiempo, sino también, para alentar otros intereses en épocas posteriores. 
       La situación es mucho más fácil que todo el halo romántico que siempre ha circulado en torno a los Comuneros. Debéis pensar que la nobleza antes de los Reyes Católicos (sobre todo la alta), dirige, decide, manipula a los monarcas (Juan II tuvo como principal manipulador al condestable de Castilla, Don Alvaro de Luna, y Enrique IV fue un rey creado por Pacheco, el Arzobispo Carrillo, Pedro Girón y otros nobles enfrentándole a su padre hasta conseguir la corona). Esto debilitaba a los reyes y, por supuesto, reciben de ellos todo lo que quieren (tierras, mercedes, títulos, impuestos, …), convirtiéndose así en verdaderos dueños del reino.

 

            Los nobles castellanos, a la muerte de Isabel I de Castilla, irán gestando un movimiento de “ahora o nunca” en el que pretenden recuperar esas prerrogativas y “pescar” en río revuelto. El semi vació de poder dejado por la muerte de Isabel en 1504, la incapacidad mental de Juana, la muerte repentina de Felipe el Hermoso y la gestión de Castilla por parte de Fernando hasta su muerte en 1516, preocupó a los castellanos.

 

             Estas preocupaciones se tornaron reales cuando las arcas de Castilla, e impuestos especiales, sufragaron la elección y coronación de Carlos I como Emperador del Sacro Imperio Romano – Germánico, lo que no gustó en Castilla.
              Si a esto también sumamos que Carlos no nace en España (nace en Gante y su formación es más alemana que española), y que los nobles castellanos no estaban acostumbrados a que el rey español no reinara desde España, pues tenemos la mezcla perfecta.

 

Haciendo repaso:

1º) El rey no es español. Por la incapacidad mental de su madre ha sido criado por su tía en Flandes.

2º) No conoce el idioma y desconoce las posesiones castellanas.

3º) Saca dinero de España para apuntalar otros frentes. Entre ellos la elección en 1519 como Emperador, que suponía una inyección fuerte de dinero en un momento de crisis por epidemias, malas cosechas y disputas entre ciudades que tuvo su mayor incidencia en el centro, principalmente Toledo y Valladolid.

4º) El centralismo es cada vez mayor y los nobles pierden influencia y toma de decisiones en sus zonas. Ya que muchos territorios señoriales y de grandes de España, pasan a ser de realengo (es decir, controlados por el rey con todo lo que eso conlleva: ciudades vasallas directamente del rey y no de un señor y, sobre todo, impuestos).

5º) Se produce un clima de insatisfacción entre las elites castellanas que se va tornando en la insurrección de muchas zonas y ciudades, siendo Toledo y Valladolid, como decía antes, las más activas e importantes. Se produce por tanto, lo que en términos históricos se conoce como “el descontento de los naturales“, es decir, el desplazamiento de los castellanos de los puestos de relevancia en favor de los nuevos nobles llegados del imperio que contaban con la confianza de Carlos. Esto hace que se enfaden y busquen su hueco enfrentándose al Emperador.