5 hospitales de Toledo que quizás no conocías.

        No muchos toledanos saben que en Toledo, en diferentes épocas, llegó a haber casi treinta hospitales, la mayoría de ellos en el interior de la ciudad. Los que me han acompañado en visitas guiadas ya han podido oír hablar de algunos de estos hospitales en alguna ocasión.

          Toledo se caracterizó por tener una red hospitalaria muy destacada no solo bajo patronazgo religioso (ya fueran órdenes religiosas, el arzobispado, el cabildo de la Catedral,…), sino también, con inversión privada de diferentes mecenas. Estos últimos, temerosos de Dios, buscaban la redención al abandonar este mundo por medio de la inversión en obras pías.

Hospital de Tavera.

  El antiguo hospital de San Juan Bautista, conocido por todos los toledanos por el nombre de su fundador, el cardenal Tavera, fue acabado a inicios del siglo XVII y se instaló fuera de la ciudad según los preceptos del Renacimiento.            Este estilo buscaba desarrollar edificios frente a los cuales hubiera espacios abiertos que generaran mayor salubridad y el hospital sirvió como cordón sanitario fuera de murallas y labor asistencial a enfermos de cualquier mal. 

Hospital de San Lázaro

     El actual hotel María Cristina fue en el pasado el lugar donde la Cofradía de “Las Angustias” desarrolló su obra pía, el cuidado de tiñosos, sarnosos y leprosos. Estuvo basada en facilitar medidas terapéuticas a más de 100 indigentes anuales. A parte, se daba de comer 2 veces al año (según datos de 1575) a cientos de menesterosos que  estaban en la cárcel por diversas razones. En el siglo XVIII se trasladó a la Puerta de Valmardón y casas aledañas conservándose allí hasta 1950.

     Ya en 1895 se instala desde Aranjuez el Hospital de huérfanos de Infantería.

Hospital de San Antonio Abad

     El hospital de San Antón (el cual da nombre al barrio actual), contó con enfermos de una extraña dolencia conocida como “fuego de San Antonio”. Los enfermos tenían alucinaciones severas así como úlceras en la piel que ya en época moderna se descubrió que eran provocadas por un hongo alucinógeno que atacaba al centeno llamado “cornezuelo”. La ingesta de este hongo a través de la harina, y en definitiva, del Pan de centeno, mucho más barato que el de trigo, provocaba estos síntomas. 

Hospital de Bálsamo

        Fue su fundador Diego de Bálsamo (1632), un comerciante toledano pero de procedencia genovesa que se dedicaba al comercio y que en Toledo tenía negocios de compra-venta de mercancías al extranjero. Esto le hizo amasar una gran fortuna y al realizar testamento pensó en lo beneficioso para su alma que sería el dedicar parte de su fortuna a la creación de un hospital. La finalidad era ayudar en la curación después de un alta rápida que no era posible continuar en los centros curativos. Pero además, dejó en su testamento una partida presupuestaria como “beca” o “dote” para dos casos especiales:

  • Doncella que tuviera dificultades para casarse o prostitutas que quisieran salir de una casa de mancebía.

 

 

 

Hospital de Santiago de los Caballeros

  Este hospital creado por Pedro Fernández, de la Orden de Santiago, se dedicó a la cura de la sífilis en dos periodos del año diferentes. Estaban gestionadas por una hermandad y contaba con cincuenta y cinco camas destinadas a mujeres y hombres en aposentos separados. Fue bastante común hacer colectas por los barrios o los sábados por la mañana en la puerta del hospital para financiar el hospital.

        Frente al Museo de Santa Cruz y también, antiguo hospital, todavía prevalece una placa que recuerda la ubicación del antiguo hospital de Santiago de los Caballeros.

¿Quieres saber más de los hospitales de Toledo?

Ven a ver la Ruta “Hospitalidad y obras pías en Toledo”